">
No sabemos que nos deparará esta primavera, pero es difícil que sea tan hipermaxilluviosa como este invierno... en fin, podemos darnos por contentos porque la "cascadilla-riachuelo" que se formó camino de la casa no tuvo consecuencias importantes (en parte gracias a la infraestructura y previsiones del rey de la finca), tan sólo supuso una barrera momentánea para que el Mis pasara a vernos y a disfrutar del calor hogareño.
Por lo demás, estos días de tregua invernal han dado sus frutos: árboles en flor (albaricoque -precioso-, melocotoneros,...) o con brotes (peral, membrillo,...), hormigas e insectos comenzando a dar la plasta, hierba que crece por momentos,... y lo mejor para el principito: la vuelta a jugar con la arena y las piedras, y a corretear por el olivar o por el huerto mientras papá planta las patatas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada