Las ranas nadan y croan alegremente en nuestra piscina-aljibe, algunas incluso se acostumbran a nuestros chapoteos sin asustarse demasiado, aunque por lo general nos abandonan en busca de un ecosistema más tranquilo. Fuera de "nuestra charca" el rey de la finca ya se ha topado con algún que otro sapo, puag (menos mal que estos no se animan a bañarse con nosotros).La otra mañana hice una foto (que no encuentro) a una culebra que había muerta delante de la casa (¿Bombata sería el responsable?).
Los ratones, buf, qué decir, de pequeños son muy monos, pero mejor tenerlos a raya. Su presencia fue lo que me empujó a adoptar a Bombata, al menos él se encarga de unos cuantos (damos fé de ello, le hemos visto incluso comerse uno).
Las visitas son mucho más agradables y constructivas: hace un par de fin de semanas vinieron a vernos los abuelos y bisabuelos paternos del principito, el finde pasado vinieron los "titos" Pablo y Vane, y este finde ya nos han amenazado con venir Fatimilla y compañía, así que las recibiremos con nuestras mejores galas... (el principito espera ansioso esta visita porque quizá venga también una de sus churris).
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