Mi niño, está claro. Ni siquiera la casi imparable lluvia de estos últimos días nos ha impedido dar un paseillo por la finca para despedirnos del Otoño. Y la cosita más linda, el principito (con permiso de los chavales peludos) ha posado por primera vez tranquilito y colaborador junto al cerezo, otro de los protagonistas de esta época (sólo le falta cantar el "I´m singing in the rain", canción que por cierto se sabe gracias a cierto Reno que se trajo de Noruega...).
Por cierto, esas "bolas de fuego" que aparecen en la foto no son meteoritos, son, paradójicamente, gotas de lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario