

El "Mis" no le teme a nada, y aunque ahora el aljibe está vacío y cochambroso, cuando está lleno de agua no duda en pasearse igualmente por el borde y mojarse las patitas para lavarse. Aunque, indudablemente, los tejados y los árboles son su pasión.
Gracias a Dani compramos esta casita de campo: bonito entorno rural (pinos, frutales, encinas), abundantes arroyuelos, pájaros (además de los Parapentes que se lanzan desde el pueblo). Tenemos frutales, dos pequeños huertos, un aljibe en el que nos refrescamos en verano, y unas espléndidas vistas a la sierra y al valle del Tiétar. La gente de la zona es encantadora (y trabajadora), y la ternera ¡la mejor que he probado! ¡Gracias a esta finca y a su entorno aún mantengo la cordura!
No hay comentarios:
Publicar un comentario